“El hombre iracundo provoca peleas; el hombre violento multiplica sus crímenes”. Proverbios 29:22 (NVI)
La ira tiene una etiqueta con un precio. Cuando te das cuenta de esa verdad, es más probable que controles la ira en tu vida. La Biblia nos dice: "El hombre iracundo provoca peleas; el hombre violento multiplica sus crímenes" Proverbios 29:22 (NVI). La mayoría de nosotros hemos visto a alguien hacer algo realmente tonto porque esa persona estaba enojada.
La Biblia es muy específica sobre el costo de la ira. La Biblia dice:
Causa argumentos (Proverbios 15:18).
Causa errores (Proverbios 14:29).
Causa locuras (Proverbios 14:17).
Probablemente has visto todos estos resultados de tu propia ira y la ira de los demás. La Biblia también es clara acerca de las consecuencias finales de la ira expresada de manera inapropiada. Proverbios 11:29 dice: "El tonto que daña a su familia acaba perdiéndolo todo…" (TLA).
Piensa en el impacto que la ira tiene en tu familia. Como padres, a menudo estamos tentados a usar la ira para corregir a nuestros hijos. Funciona a corto plazo. Cuando te enojas, pones tu miedo en tus hijos. Tus hijos pueden obedecerte a corto plazo, pero no lo harán a largo plazo.
El resultado final de la ira fuera de lugar es el aislamiento. Alejas a las personas que amas más. Eventualmente, obtendrás más enojo y finalmente solo apatía. Nadie quiere estar cerca de ti.
La verdad es que siempre pierdes cuando pierdes el control de tu ira. Puedes perder tu reputación, tu trabajo, tus hijos o el amor de tu esposo o esposa cuando no controlas tu enojo.
Y nunca vale la pena ese precio.
Reflexiona sobre esto
¿Cuáles son algunos ejemplos de personas que has visto aisladas de los demás debido a su enojo?
Si a veces has exhibido una ira fuera de lugar, ¿cuáles fueron los costos en tu vida?
